Que alguien me despierte
Cada vez pasan períodos de tiempo más largos desde la última vez que escribí algo. Siento que he estado en un trance irreparable del cual lucho a diario por salir. Atrapado en la distracción de la tecnología y las pantallas. Demasiado tiempo invirtiendo en edición y software hizo que, ahora sí, todo se tornara irreal. A mi generación no le fue muy bien con la transición análoga a digital. Muchos seguimos flotando entre los recuerdos del antes, pero no por nostalgia sino porque nos sigue costando adaptarnos. Y ni hablar de nuestros abuelos, o al menos los que aún siguen vivos; Ellos ya habían sufrido cambios de otras épocas. Nosotros seguimos en el medio resolviéndole dudas tanto a los viejos como a los más jóvenes y, sin embargo, nos sorprende ver las capacidades cognitivas de las nuevas generaciones que terminan sus carreras en un parpadeo, pero solo porque el mundo les sigue exigiendo más y más preparación, o más bien, haciendo de la educación un negocio. ...